
Desde octubre de 2009 el grupo está inmerso en plena gira de presentación de su último trabajo discográfico, The end of maiden trip, grabado en directo en los estudios Red Led de Madrid con José María Rosillo como productor. Trece temas que completan un disco redondo, más colectivo que sus predecesores y que se aproxima al potente directo que atesora The Sunday Drivers. Cada uno de sus conciertos se traduce ahora en un lleno consumado, plagado del cada vez mayor número de fans que les siguen en nuestro país.
Respuesta: Tiny Telephone era un disco más de individualidades y The End Of Maiden Trip es un disco más colectivo.
P.: Con su último álbum parecen cerrar una etapa al finalizar su viaje, y su contrato con su actual compañía discográfica, Mushroom Pillow. ¿Nuevos proyectos, un necesario descanso prolongado o una separación…?
R.: Se abre una etapa de reflexión, un necesario descanso prolongado.
P.: Diez años en la carretera, casi sin querer… ¿están contentos?
R.: ¡Claro! En realidad todo ha ido sucediendo sin apenas darnos cuenta. Un día estás en el local de ensayo, te llaman para sustituir a un grupo en una fiesta de un local de Madrid y de repente empiezan a suceder un montón de cosas que favorecen otras, que te hacen tomar la decisión de intentar tener un grupo profesional. Luego viene muchísimo trabajo, muchísima suerte y una absoluta exclusividad -en ocasiones esclavitud- a la música. De cualquier manera, si no fuéramos felices con lo que hacemos, no lo hubiéramos hecho.
P.: La celebración de ese cumpleaños en la madrileña sala La Riviera el pasado 20 de noviembre resultó en un llenazo para ustedes solitos…
R.: Gran sorpresa, la verdad. Con cada disco nuevo nuestro manager se propone una sala cada vez más grande para la presentación en Madrid. Siempre creemos que nos pasaremos de aforo, pero al final, el manager tiene razón y se llena. Para esto están los profesionales, ¿no?

P.: Lyndon Parish dice que el año que viene compaginará varios proyectos a la vez, ¿incluido The Sunday Drivers?
R.: Desde luego que sí. Lyndon es un grandísimo músico, muy prolífico, y de siempre ha tenido un proyecto personal que, tarde o temprano saldrá a la luz, pero siempre será miembro de The Sunday Drivers.




